Para todos los amigos que aún no lo sepan he abandonado este blog y he abierto otro. Ahora me encuentro en Accés a Maians, lugar en el cual voy colgando las nuevas entradas y donde me gustaría encontraros a todos.

dijous, 22 de març de 2012

VERONA O LA FATALIDAD

Descubrí el candado como símbolo del amor eterno en Verona, la patria de Romeo y Julieta. En el momento de cruzar el Ponte Navi observé, sujetos a las farolas, un racimo de candados con nombres escritos que, por fuerza, tenían que significar algo. Uno, aunque lento, no es torpe del todo. Y comprendió el simbolismo al pensar que se encontraba en la patria de los amantes literarios por excelencia. Imposible no pensarlo por otro lado: todo en Verona rezuma Romeo y Julieta: al lado de la Trattoria Capuleto encuentras el Forno Julieta o la librería Montesco. Es, a pesar de estos excesos, una ciudad bonita, mucho. Dulce, como un pedazo de Toscana trasplantado al norte.Meses después, en París, vi que en el Pont des Arts, en los pretiles de hierro cantados por Julio, se repetía la historia de los candados. Y todavía hay más; en el puerte de Triana, en Sevilla (recién visto, este fin de año pasado). Siempre el puente sellado con el candado.


Encontrarle el simbolismo es muy fácil, cuando las cosas son tan evidentes. La unión viene señalada por el puente, que une orillas opuestas. La fusión por el candado, que amarra, fija, en un acto burdo de magia simpática.

Así somos los seres humanos. Enormemente previsibles pero con una inmensa necesidad de afecto.Y ahora vean estas otras fotos de la misma jornada en Verona: la primera es del balcón de Julieta. No puede nadie figurarse cómo está de llena la casa de Julieta: cientos de turistas emocionados, pagando sus buenos euros para entrar en la casa y asomarse al balcón. Era tanta la emoción contenida que estuve a punto de gritarles que su mitomanía literaria era mayor incluso que la mía, rayando lo enfermizo. De gritarles lo que toda esa caterva de gente parecía no saber, no sospechar: que Julieta y Romeo son dos personajes literarios, que Julieta no existió, que jamás habitó aquella casa, que no se asomó jamás a ese balcón, que todo es un burdo parque temático para sacarles los cuartos.

Pero hay más: fíjense cómo están las paredes de la casa de Julieta. Hechas un asco. Porque parece ser que también es mágico estampar tu nombre y el de tu pareja. Deben creer que se trata de la fórmula infalible contra los divorcios (escribir dos nombres en una pared o poner un candado exige menos esfuerzo que la paciencia, que el diálogo diario, que los intentos constantes por fomentar las relaciones y dotarlas de cimientos sólidos... en fin).Porque así somos también los seres humanos, aparte de enormemente previsibles y buscadores incansables del afecto: tirando a cándidos, poco dados a la crítica y con una tendencia tremenda a ensuciarlo y destrozarlo todo.

31 comentaris:

Reyes divendres, 23 de març, 2012  

Yo no,yo no soy así.
Yo soy perfecta en mi sensibilidad y prudencia.
Pero como ves también soy una ególatra de cojones.
Jeje.
Besos.

MAMÉ VALDÉS divendres, 23 de març, 2012  

Esa moda también llegó por estás tierras en el Puente de Triana en Sevilla, lo tienen que está continuamente limpiando, porque se llena de candados, hice hace algún tiempo hice una entrada parecía a la tuya, y lo de los nombres otra incultura, también inundan monumentos y paredes, de pena... un saludo.

Tienes que quitar de tu blog lo de "Demostra que no ets un robot"

El Joven llamado Cuervo divendres, 23 de març, 2012  

Sueños sobre una pequeña trascendencia. Después viene el pintor y todo se termina. Un abrazo.

Ps: Y no me gustan los candados, como símbolo amoroso, me quedo con los puentes...

Sara O. Durán divendres, 23 de març, 2012  

Me identifico mucho con la conclusión que haces... Así somos, no entiendo por qué, si es tan lindo lo limpio, ordenado. No sé porqué no respetamos. Lo de los candados, no entiendo muy bien que puede sdimbolizar realmente, lo desconocía y me parece curioso.
Me uno a la petición de Mamé: quítalas plis, no tierne caso. ¿crees que sí?

genetticca divendres, 23 de març, 2012  

Arte callejero, respuestas a lo que somos, primitivos en edades avanzadas, cosmopolítas en cavernas. La gente se manifiesta sin civismo porque ha comprendido que el civismo solo sirve para alimentar cuervos.
Decirte,pero, que he visto graffitis de una perfección increible, verdaderas maravillas dignas de ser expuestas en la galeria urbana, libres de operaciones bancarias y juicios de marchantes que no entienden.

Los monumentos se erigen con el sudor del pueblo que los paga, es por eso que al final el pueblo se ca...en ellos. No es que esté de acuerdo, pero es una realidad que cada vez adquiere mayor postura y te digo, somos así de bestias.

Un abrazo

Júlia divendres, 23 de març, 2012  

Lo de los candados a partir de una novela bastante tonta ha tenido mucho éxito, de las pintadas ya nada se puede decir, esta tendencia a dejar huella va mucho más allá del amor, es bastante preocupante.

Yo en cambio esto de tener que demostrar que no soy un robot lo encuentro interesante y poético, jeje.

Lluís Bosch divendres, 23 de març, 2012  

Luego están los seguidores del Ulisses de Joyce, que se montan una procesión terrible por Dublín, visitando los lugares de la novela. Pero tal como dices los humanos somos así, mitómanos. Eso es así des del inicio de los tiempos (tiempos humanos, claro). Pero pienso que mejor esas procesiones laicas que no los encapuchados que se están prerarando ya en las sagristías, para salir en unos días...

Montserrat Llagostera Vilaró divendres, 23 de març, 2012  

Hola Ramón.
Ante todo feliç cap de setmana.
Poco se imaginaría Wiliam Shakespeare, su autor, que en Siglo XXI, iba tener tanta influencia, hasta este punto.

Yo prefiero ver dos corazones con nombres en el tronco de un árbol, siempre que no se dañe al árbol está claro.

Gracias por aportar tanta cultura, cuando entro en tu blog, siempre eprendo algo.

Encantada de haberte conocido
Un abrazo, Montserrat

SEMA MIRANDA divendres, 23 de març, 2012  

Como les dieran por colocarlos en Chipiona, estarían mohosos al siguiente día, lo digo por la influencia del mar jajaja. Aquí lode las pintadas se dá poco y algunos grafiteros están organizados y tienen sus sitios. Un saludo

Josep divendres, 23 de març, 2012  

No hace mucho vi un candado en el pasamano de una escalera, con unas iniciales mal hechas.
Creo que el significado es de una novela de Federico Moccia. "Tengos ganas de ti". Mi mujer la leyó. No le gusto demasiado. Como a mi tampoco me gusta que pongan en cualquier lugar estos candados. Aunque bien mirado supongo que a los arboles ya nadie se acerca.

Una abraçada.

pluvisca divendres, 23 de març, 2012  

Ante todo, Verona es preciosa, a i me gustó mucho y de eso hace muchos años, espero que no haya cambiado.

El tema de los candados lo conocia por una compañera que explico que todo venia de un libro que luego se convirtió en peli no veas...Tantos candados pusieron en una farola que por poco se cae...

Por otro lado eso de ensuciar y ensuciar paredes o lo que se tercie, es un grito de aamrgura de muchos seres humanos qe no saben canalizar su rabia de otro modo ¿ nocrees?

Hermosa entrada

Besos

Isabel Martínez Barquero divendres, 23 de març, 2012  

Son varias las ideas que me ha sugerido tu evocadora entrada.
Por una parte, confieso que en enero de 2005 puse un candado en el Puente Vecchio de Florencia. Entonces se permitía, junto a la estatua de Benvenuto Cellini; después, en el verano de 2006, nos encaminamos mi pareja y yo a ver si había resistido el candado, pero ya no había ninguno: se había prohibido la práctica y bien que lo avisaba un cartel para pena de quienes los vendían. Conclusión: duró más el amor que su símbolo, porque además es notorio que los quitan a la misma velocidad que los ponen.
Por otro lado, aplaudirte. Como a ti, no me gustan las pintadas y me parece de malísima educación pintar en las paredes o en las puertas (las puertas de los baños públicos son un objetivo goloso). Por muy enamorado que se esté ese comportamiento es detestable se mire por donde se mire. Además, el amor no necesita proclamarse: se siente.
Y por último -como bien te figurarás- hay algo que a mí me gusta muchísimo: el poder de la literatura, como claramente se ve en Verona. Recuerdo que, cuando estuve, varios me miraron como a un bicho raro porque dije que allí jamás vivió Julieta, ya que su morada fue la cabecica de Shakespeare. Por poco me fulminan, pero me gustó esa vehemencia, que no es más que incultura. Y me gustó porque me hizo palpable el poder de las letras.
Un abrazo.

Montse divendres, 23 de març, 2012  

Aquí quien ha salido ganando son las ferreterías, estarán haciendo su agosto las que estén en las inmediaciones de un puente. Mientras no se derrumbe con el peso...Van a tener que comercializar candados de plástico, serán más ligeros.

Odio las pintadas sean de lo que sean, los que estén enamorados que se lo digan a la cara y punto.

Un abrazo.

emejota divendres, 23 de març, 2012  

Ay Ramón, no me lo recuerdes que me enervo. Creo que ya perdí la poca paciencia, algunos decían que tenía demasiada. Ya ves a la vejez, viruelas, digo rebeldías cada vez mayores. Dices bien, somos tan frágiles, empezando por mi persona que es la primera con la que me tropiezo al despertar cada día, ja ja, no se ni cómo me aguanto. Me voy a pasear las perritas a ver si me pierden de una vez. Petonet.

Mª Mercè divendres, 23 de març, 2012  

Quan vaig estar a Verona, a més de les pintades a les parets hi havía xiclets enganxats. No ho vas veure? Realment una porcada!!

Bé, també dir-te que sóc una de les persones que no va entrar a la "casa" de Julieta. Per a què?

Una abraçada!!

Lily Austen divendres, 23 de març, 2012  

Ramón, lo del spam es porque tienes en la página web la dirección de correo electrónico a la vista. Me sabe mal decírtelo, pero a mí me pasó lo mismo con un correo antiguo que colgué para contactar en una página web de la autónoma cuando me doctoré. Desde entonces aquel correo ha quedado inservible. Muchos besos.

mariajesusparadela divendres, 23 de març, 2012  

Pero, al menos, luchamos contra ello.

nocheinfinita divendres, 23 de març, 2012  

Nunca entenderé esa necesidad de ir "pintando" el amor por todos lados.

Y sí, yo creo que nos encanta destrozar y ensuciar.

Besos

Raticulina divendres, 23 de març, 2012  

Aquí también se estila este "acto burdo de magia simpática" (ja, me ha encantado la definición), en la verja de un parque de mi pueblo han proliferado.
A mi una vez me regalaron un corazoncito pequeño para colgar del cuello, junto con una llave que supuestamente abría ese pequeño candado-cofre; comprenderás que fuera corriendo a la tienda para cambiarlo por otra cosa...se quedó un poco aplatanado el mozo.

Una abraçada.

Eastriver divendres, 23 de març, 2012  

Lily, gracias por la información. He quitado ya mi dirección de correo electrónico de la página. Espero que quienes envían el spam automático se cansen si pongo la validación por un tiempo. Un abrazo y gracias por la información.

Ciberculturalia dissabte, 24 de març, 2012  

Siempre me encantan tus entradas viajeras. Siempre con un toque de reflexión. Eres un gran "viajero" Ramón, muchos, casi los demás van de turistas. Hay sensible diferencia entre las dos cosas, por eso se encuentran tantas "huellas" no deseables en los lugares más menos mágicos.
Un beso, admirada por tu pluma

Encarni dissabte, 24 de març, 2012  

Que curiosas somos las personas Ramón. Están dispuestas a creerse lo que sea con tal de perseguir un minuto de gloria o de felicidad. Eso es la literatura. Sabes que me pasó a mi, no en Verona, claro, fue en el cole de mi hija hace un par de años. Con motivo del día del libro, en varias clases del cole, yo conté una leyenda inventada por mi de una fuente que hay en el barrio. Después de acabar dije que era una invención mía y todos los niños y niñas dijeron: no seño, pero si parece verdad. Jeje.
Así somos, pero también somos la otra cara, la de trascender a pesar de todo, a pesar de las pintadas.
Un abrazo.

José Vte. dissabte, 24 de març, 2012  

Mi comentario en este caso va a ir sobre la entrevista de Gonzo a Pilar Manjón en el aniversario del 11M, la vi cuando la pusieron en el Intermedio y me encantó. Vaya mujer con la cabeza más bien amueblada y valiente, porque hay que tener una gran entereza para escuchar las cosas que le dicen determinados individuos que aun me pregunto como se denominan personas.
Hay mucho odio envenenado.

Un abrazo Ramón

MariluzGH dissabte, 24 de març, 2012  

No tenemos remedio, Ramón. Me indigna esa falta de respeto y como NochIta tampoco entiendo ese afán por pintarrajear todo declarando los amores :(

abrazos y buen finde para ti

Thornton dilluns, 26 de març, 2012  

Mismamente la casa de Julieta parece un cuadro de Jackson Pollock.
Cuando pintan en la puerta de mi garaje me cabreo pero se me pasa pronto. Pero me entristece ver cuando se pinta en fachadas "sagradas" sin el más mínimo respeto a lo que es importante para otros.

Un abrazo.

Anònim dilluns, 26 de març, 2012  

Los humanos somos originales.

Anònim dilluns, 26 de març, 2012  

Ramón,me fastidia mucho que se ensucien los espacios públicos aún con esas connotaciones románticas.
El año pasado tambien los vi en los puentes sevillanos, es verdad.

la reina del mambo dimarts, 27 de març, 2012  

Los candados como símbolo de amor!!!??? no me lo parece. Ensuciar las paredes es lamentable.
Un beso

Pilar dimarts, 27 de març, 2012  

Yo descubrí los candados en Florencia.
Una pena cuando el grafiti deja de ser un arte.

Alfonso dimecres, 28 de març, 2012  

Qué suerte poder viajar. Pero un mil eurista con la pareja con tres oposiciones de magisterio aprobadas y en paro, no da para más.
Y no te digo en dónde estuve la única vez que salí al extranjero porque te vas a reir.
Y no era Gibraltar :P

Sergio DS dimecres, 28 de març, 2012  

Esos cantos anónimos al amor acaban dejando el mobiliario urbano hecho una mierda.
:)

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