Para todos los amigos que aún no lo sepan he abandonado este blog y he abierto otro. Ahora me encuentro en Accés a Maians, lugar en el cual voy colgando las nuevas entradas y donde me gustaría encontraros a todos.

dissabte, 19 de febrer de 2011

AFICIONADOS

Kabila, desde su blog esencial, llamaba la atención el otro día sobre lo que podríamos llamar la corrupción fiscal de los equipos de fútbol. Contestándole, se me ocurrió que existía, además, otra vergüenza de todos conocida. Menos profunda, menos arcana, muchísimo más tópica, por tanto mucho más ruidosa. No tiene que ver con los directivos, ni con los grandes clubes, ni con vergonzosas cantidades, sino con la actitud que exhiben muchos aficionados. Y con el hecho de que nadie parece inquieto por ese ambiente en el que se mueven muchos jóvenes. Por un lado, todos estamos teóricamente preocupados por la educación. Por el otro, exhibimos productos televisivos indignantes y climas futbolísticos indecentes. La preocupación pedagógica es, como la angustia por el hambre en el mundo, el horror por el negocio armamentístico internacional o la destrucción del planeta, como tantas otras cosas, una verdad a medias. En el fondo, a todo el mundo le importa una porra la educación de los jóvenes.
Recuerdo que ese día, cuando leí el texto de Kabila, había visto un informativo donde mostraron la actitud de unos aficionados contra el barcelonista Piqué, supuestamente relacionado con Shakira. Fueron a darle donde más dolía. Los gritos se convirtieron en cantos, y la letra del nuevo himno rezaba, a lo bruto, "Shakira es una puta". Independientemente del partido que fuera (cada dos meses hay un nuevo partido del siglo importantíiiisimo) se trataba de una muestra de machismo imperdonable. ¿Qué hacer? ¿Parar el partido? Pues, ¿por qué no?

Si fuera una excepción podría pensar que los árbitros no supieron cómo reaccionar. Pero me acuerdo de otros episodios por los que tampoco nadie protesta, al menos de forma seria. En ocasiones, al que tiene la pelota, para desanimarle, se limitan a gritarle que se muera. Una expresión que puede justificarse como mero recurso retórico. Otras resultan menos ambiguas.

En una ocasión Etoo amenazó con abandonar el partido si el público continuaba profiriendo insultos racistas. De hecho, todos los jugadores de color (o negros, no me parece nada insultante decirlo sin eufemismos) han sufrido los insultos en el campo de juego. Y todos sabemos que el jugador madridista Guti, en sus tiempos en el Real Madrid, debía escuchar los gritos que le acusaban de "maricón" de forma contundente en casi todos los partidos.

Es antipática la moda de lo políticamente correcto, es cierto. No conviene ir de estrechos, pienso, ni procurarle al lenguaje una profilaxis que no tiene la vida. Pero el extremo que comento queda muy lejos. Queda en la zona del insulto, de la mala educación, de todo aquello que una sociedad enferma exhibe sin complejos y sin voluntad de erradicación.

32 comentaris:

Cecilia Alameda Sol dissabte, 19 de febrer, 2011  

Sí, es vergonzoso. Esos insultos que escucharán los chicos jóvenes, los niños, y tomarán como cosa normal y graciosa. Luego repetirán la chabacanería en el cole, en los juegos, como si no fuera una grosería denostar a una persona por ser negro, por ser gay, por ser gordo, por ser extranjero, por ser tímido, por ser... como sea.
Si los jóvenes son como son ¿no tienen la culpa en buena parte los que viven y conviven con ellos?

yraya dissabte, 19 de febrer, 2011  

Siempre he pensado que los insultos gratuitos los dicen quien no tiene recurso de palabra, que la oratoria de estas personas es pobre...aparte de la mala educación.
Recuerdo que cuando mis hijos eran más peques e iban a jugar al fútbol decidí dejar de ir a verlos, por la vergüenza que pasaba de oír a los padres y madres dirigirse al árbitro.

Jose Vte. dissabte, 19 de febrer, 2011  

Yo como aficionado al fútbol (aunque ni del Madrid ni del Barsa), siento en muchas ocasiones verguenza de como se comporta la gente, con los gritos e insultos que se lanzan al jugador contrario, o mayoritariamente al árbitro.
Pero yo no creo que los insultos sean racistas en el sentido estricto de la palabra racista, ya que generalmente se insulta al negro del equipo contrario, y se jalea al del equipo propio. Es más una estúpida moda absurda, que tiene mucho que ver con la pérdida de valores que hay en la actualidad. La gente, y sobre todo los jóvenes, se escudan en el fútbol para dar rienda suelta a muchas frutaciones.
Por regla general son los propios equipos los que encubren y financian a esos grupos ultras por intereses propios. Por ahí habría que enpezar.

Un abrazo

RGAlmazán dissabte, 19 de febrer, 2011  

Muchos espectadores de fútbol, y de otros deportes de masa, van a desahogarse, a desfogarse, a soltar adrenalina sin que nadie pueda controlarles. Allí se manifiestan tal cual, en su peor versión, sin problemas. Por eso, yo tenía un profesor de psicología, que decía que a una persona no se la conocía hasta que no se la veía cómo se manifestaba en un campo de fútbol. Y creo que tenía razón.

Salud y República

Míchel dissabte, 19 de febrer, 2011  

Estoy contigo. Los insultos no tienen cabida ni escusa.
A Canales, el primer partido que jugó con el Madrí ya le gritaban: "Rubia, tía buena, maricón, bailarina, ..." A un chaval de 18 años es muy difícil explicarle que esto le tiene que hacer endurecerse en lugar de cabrearse.
Un saludo.

mariajesusparadela dissabte, 19 de febrer, 2011  

De acuerdo en todo, Ramon.

La Maldición de Jones dissabte, 19 de febrer, 2011  

A quien no le guste no vea fútbol, porque es así, y no va a cambiar.
Un campo de fútbol es un espejo social: lo peor cobra protagonismo y lo mejor se achanta y se deja avasallar

ana dissabte, 19 de febrer, 2011  

Desde luego estas manifestaciones son de todo menos deportividad, y sobre todo demuestran una homofobia imposible de asimilar, y por supuesto creo que se debería parar el partido hasta que aprendan modales.

besitos.

ARO dissabte, 19 de febrer, 2011  

El "deporte" le saca a esos energúmenos lo peor que encierra el ser humano. Desde luego que esos insultos deberían provocar la suspensión de un encuentro, para acabar así con esas conductas cavernícolas.

Maripaz Brugos dissabte, 19 de febrer, 2011  

Pues de acuerdo contigo en todo Ramón. Los campos de futbol son campos de cultivo de las bajezas del ser humano a unos niveles impresionantes. Se crea un ambiente deshinibido, donde uno se ampara en el grupo para sentirse fuerte y llegar a ser soez y maleducado a placer.Todo eso engrendra una violencia a veces mu fuerte. No es el mejor lugar donde educar a nadie, la verdad.

Dilaida dissabte, 19 de febrer, 2011  

Totalmente de acuerdo contigo, al cien por cien.
Bicos

Eastriver dissabte, 19 de febrer, 2011  

Aro, no puedo evitar mandarte un abrazo especial, después de tanto tiempo... He corrido a tu blog por si habías actualizado. Bueno, aquí sigo, ya ves. Un abrazo.

Ciberculturalia diumenge, 20 de febrer, 2011  

Yo también estoy de acuerdo en todo lo que dices, Ramón. Esa actitud de tantos aficionados tiene que ver con el nivel de la educación de los jóvenes y de ese sentido gregario que se refleja de forma tan clara cuando hay "muchedumbres, en este caso en un partido de futbol. Es ahí cuando se atreven al insulto, a la indecencia y lo hacen con connivencia de los demás. Tu lo preguntas ¿por qué no parar un partido? Ellos no son sólo los responsable, es todo un sistema que ha olvidado de forma dramática educar en valores, cívicos, dignos y respetuosos.

Besos tardíos

almalaire diumenge, 20 de febrer, 2011  

Claro, puta ¿qué otra cosa podría ser una mujer? aparte de todo lo demás resultan la mar de originales...ya no se trata sólo de insultar, lo primero es no pensar...

Un beso.

Madame Minuet diumenge, 20 de febrer, 2011  

me parece terrible, monsieur, una verdadera lastima que ocurran esas cosas, y que alguien sienta complacencia por ello, tanta como para sumarse al insulto y jalearlo. No veo dónde puede estar el placer, la diversión.

Buenas noches

bisous

Pilar diumenge, 20 de febrer, 2011  

Vivimos un absurdo absoluto, por un lado lo políticamente correcto nos amordaza y limita y por otro convivimos con las mayores atrocidades, en campos de deporte (?), o en programas de actualidad (?)

Absurdo, sin duda.

ajustesyotrascuentas diumenge, 20 de febrer, 2011  

Pues alguien por aquí sigue diciendo que esto es así y punto:

«A quien no le guste no vea fútbol, porque es así, y no va a cambiar.»

...Desde luego a mí me gusta y cada vez lo veo menos, por la irracionalidad de los/as espectadores/as, por la brutalidad en el campo, consentida o sancionada por los árbitros según de qué equipo sea el jugador, por las finales de competiciones teledirigidas desde la Federación (¿alguien ignoraba allá por noviembre quiénes iban a jugar la final de la Copa del Rey?)... En fin, por no hablar de los locutores, que todo suma: hoy mismo Antonio Esteva ha dicho con toda tranquilidad durante la retransmisión del Zrgza-Atco de Mdrid que este último está "en la mitad de la tabla" y se ha quedado tan ancho); o de la rotunda negativa (en pleno siglo XXI) a introducir avances tecnológicos que evitarían situaciones injustas y ridículos bochornosos como el del pasado Mundial... Pero claro, si se introduce la tecnología se reducen las posibilidades de "error" de los árbitros, y con ellas las posibilidades de amañar desde la Federación los partidos, y entonces a lo mejor gana la rimbombante Liga BBVA un equipo distinto de Brça o RMadrid, y aahhh, no no no, haaasta ahí podíamos llegar...

En el fútbol mandan los intereses económicos, y el dinero prefiere lo zafio, lo gregario, lo manipulable... Pero cuando unos cuantos equipos más sean comprados por millonarios extranjeros y esos nuevos dueños decidan con sus votos en la Federación Española acabar con el chalaneo vulgar de sus dirigentes actuales, cuando las televisiones privadas terminen de matar a la gallina de los huevos de oro (están en el camino de lograrlo) desde luego algo cambiará, yo al menos así lo creo y espero

Antonio diumenge, 20 de febrer, 2011  

Entiendo, amigo Ramón, que este futbol y el circo romano se inventaron para que la gente, detrás de esa barrera que les protege, dijeran estas cosas que deberían decir a otros del mundo político, social y administrativo. Es por tanto una proyección de desahogo que les hace soltar la carga agresiva que genera el entorno, evitando el insulto directo a los opresores.
Cuando trabajaba en Barcelona tenía un compañero supereducado, aficionado al Barça, que se transmutaba en salvaje insultador al árbitro y los jugadores contrarios. Al día siguiente volvía a la oficina con su espléndida educación.
Pan y circo, dos formas de alienar…
Un abrazo

TUT diumenge, 20 de febrer, 2011  

Gracias por tu visita.
Me ha interesado mucho tu blog y lareflexión que expones en este post con el que coincido mucho.

Un saludo

Eastriver diumenge, 20 de febrer, 2011  

Antonio, cuánta razón tienes. Siempre ha sido así, una válvula de escape. Pero antes era contra el árbitro, en cambio ahora la cosa ya se desliza hacia el juego sucio. Además machismo, homofobia y racismo son ya otra cosa. Un abrazo grande.

Miguel Baquero diumenge, 20 de febrer, 2011  

Hay mucha hipocresía en todo esto, depende de donde venga el comentario. Cuando a Mourinho o a Cristiano Ronaldo les gritan que se mueran en los campos, resulta que la culpa es suya, que van provocando. Cuando antes de recibir al Madrid los contrarios hacen un video donde se pintan las caras con colores de guerra, resulta que es un mero entretenimiento, un video divertido. Si intenten cegarles con un laser, es gracioso...

Desde hace mucho tiempo se tratan las cosas desde muy distintos ángulos, cuando es verdad que tenía que ser como tú dices, una repulsa general a todo eso. Eso sería lo propio, pero no. Todavía hay comentaristas que si se lo hacen al del otro equipo le ven un pase.

No hace tantos años que a Casillas le tiraron un cuchillo en El Sadar y bueno, parece que contra determinados jugadores o determinados clubs vale todo. Mientras no se cambie esa forma de pensar...

Javier Martinez V. diumenge, 20 de febrer, 2011  

Llevas mucha razón: Es una ¡VERGUENZA! Estos lamentables incidentes se repiten en muchos países del continente américano, incluido el mio. Que gran diferencia con la barra, hinchas, seguidores, fans japoneses (actualmente vivo en Japón) Uno puede asistir al estadio, ver el encuentro, estar mezclado con los seguidores del equipo rival y todo marcha bien, y las ofensas del calibre que mencionas brillan por su ausencia.

Recibe un gran abrazo.

Eastriver diumenge, 20 de febrer, 2011  

Miguel, estoy de acuerdo. Me dan igual los aspectos partidistas, como te imaginarás. Y la falta de objetividad, o digamos que el poco interés en intentar ser objetivo, es de lo peor. Yo tengo mis preferencias, pero ciertas actitudes no deberían permitírsele a nadie. Por eso puse lo de Guti, porque el insulto sistemático me parece asqueroso, independientemente de que Guti hubiera jugado en un equipo que no es el mío, está claro. Un abrazo.

Thiago diumenge, 20 de febrer, 2011  

Evidentemente lo que pasa en el fútbol es vergonzoso. No se deberían permitir esas actitudes machistas, racistas y homofobas... Eso está claro. Pero es parte del clima general, que se vive en todo, pq los politicos están igual,. ya no digamos en la tele, que es ya de juzgado de guardia.

Yo siempre digo lo mismo, a los que se quejan de los jóvenes, y es que al final hacemos lo que vemos en los mayores, sea fumar, beber o insultar. Pero es que eso de llamar maricón a uno pq se tiñe el pelo pasa no solo en el futbo, sino en el isntituto de la esquina, y auqneu aqui parece que todos somos muy modernos las bromas sobre maricones siguen a la orden del día.

bien es verdad que parte de los insultos del futbol son en parte producidos por el fragor de la masa, y que en el fondo se trata de desmoralizar al contrario, mucho mas grave es las peleas y el hecho de arrojar objetos. ES verdad que en atletismo o en baloncesto no se dan estos comprtamientos. Y que, en parte, esos insultos, van en el sueldo de estos jugadores.

Bueno, yo que soy gay y, además, futbolista, no te queiro contar lo que he tenido que aguantar y eso que no se me nota tanto como a Guti, que mucha culpa de que se diga de uno u otro, es culpa nuestra tambien, pq ¿como se sabe lo de Guti? pues alguno que se ha acostado con el y no puede callarse, jaaj con lo cual muchas veces los peores homofobos somos los propios gays, jaaj

Bezos.

Isabel Martínez Barquero diumenge, 20 de febrer, 2011  

Absolutamente de acuerdo, que la violencia es detestable en cualquiera de sus manifestaciones. Y el fútbol no puede ser una patente de corso para perder las formas y faltar al respeto.
En fin..., sólo pido que no lleguemos a los extremos ingleses (¿los hollingangs?).
Besazo, Ramon.

MAMÉ VALDÉS diumenge, 20 de febrer, 2011  

"Margaritas para los cerdos" a esta gente ni les gusta el fútbol ni el deporte, tu opinión es también la mía, un saludo.

Anna Jorba Ricart diumenge, 20 de febrer, 2011  

Realmente es otro tema de consentimiento, de pasividad...hay un límite que no deberia de permitirse, de sobrepasarse...y el insulto sobrepasa ese límite...pero como en tantas ocasiones...parece que digamos"agua que no has de beber dejala correr..."y asi dejamos pasar verdaderos y vergonzosos"chorreos"....yo pararia más de un partido.

Eastriver dilluns, 21 de febrer, 2011  

Thiago, ni te imaginas lo que me he reído con tu comentario, sobre todo el último párrafo. ¿Eres futbolista? Qué cosas... Un abrazo.

Jose Lorente dilluns, 21 de febrer, 2011  

Fútbol, política...
Me quedo con la fontanería erótica, aunque huela a bulo.
Un abrazo.

nocheinfinita dilluns, 21 de febrer, 2011  

Tienes toda la razón.

El otro día me decía un aficionado (buen chico) del "atléti": "nos van a cerrar el campo no sé cuantos partidos" y le pregunté el porqué, y me dice: "por nada, por lo de siempre, esta vez le cantábamos al entrenador del R.Madrid "Mouriño muérete",lo normal.
Pues eso, que esto de los insultos se ha normalizado en la sociedad y no veo forma de solucionarlo. El "furbol" mueve mucha pasta.

Cada vez me gusta más el atletismo, compiten muchos atletas negros y todos les aplaudimos, esperemos que esto de los insultos no se expanda como el aceite y contamine el resto de deportes.

Un beso

noche

Alfonso dimarts, 22 de febrer, 2011  

Pasa en el fútbol. Pasa cuando conduces. Pasa cuando te pones delante de un ordenador.
Lo que pasa es hay mucha gente majara :-s

Lembranza dimarts, 22 de febrer, 2011  

Es difícil educar en los tiempos que vivimos, son muchos frentes abiertos los que tienen los padres, no es fácil, creo que muchas veces tiran la toalla, Yo por lo menos estuve muchas veces a punto de tirarla, eso si, al otro día volvía a recogerla y volvía a enfrentarme al mundo. Es duro, pero estoy viendo los resultados y mereció la pena. Un abrazo
P.D. Yo también prefiero lo políticamente correcto

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