LAS NOTICIAS DEL FAR
Un día, en la hemeroteca-web de un periódico, encontré la inesperada historia de un fontanero malherido porque la señora de la casa, recién llegada, lo encontró tumbado en la cocina, con la cabeza bajo el fregadero, reparando las tuberías, y pensando la mujer que se trataba de su marido comenzó a acariciarlo "cariñosamente". El buen hombre, ante las inesperadas caricias, reaccionó levantando violentamente la cabeza y provocó el accidente que no sabemos si le costó la vida.
Parece una leyenda urbana y no una noticia. Probablemente lo sea. Pero es cierto que lo encontré en las páginas de un periódico (ya sabemos que, en todos los temas, es prudente no creerlo siempre todo) y así lo traje a mi blog hace unos meses.
Desde entonces, cada vez que entraba en la hemeroteca para buscar otros temas me iba fijando en la cantidad extraordinaria de noticias sorprendentes que aparecían. Y comencé a guardarlas. Automáticamente, con una sonrisa la mayoría de las veces. Ahora pienso que puedo compartirlas en el blog.
De entre todas las noticias sorprendentes una de mis preferidas son las de ancianas que hacen algo increíble. Me recuerdan los personajes de los tebeos o de las series de dibujos animados. Imaginemos, por ejemplo, una abuela luchando a brazo partido con un tigre y descerrejándolo. Así leí la historia de la anciana campesina que supo defenderse:
O esta otra anciana con suerte:
Esta última me parece increíble (bueno, la primera también). Empecemos diciendo que 120 metros equivalen a la altura de las torres KIO de Madrid, unos 30 pisos de altura. Imagínense una anciana cayéndose al mar desde esa altura y no haciéndose casi ni un rasguño. Uno, que nació, respetadme!, con el cine, casi no puede evitar imaginarla en su caída libre. Como si de un chiste negro se tratara. Pura fantasía. Aunque también es cierto que la realidad supera la ficción.
Otro grupo de noticias, también simpático, es el de los ladrones chapuceros. La del ladrón con mala suerte, por ejemplo:
Menos graciosa resulta la historia del ladrón que se aprovecha de la buena fe de sus invitados. Este ladrón no nos resulta simpático: su modo de proceder es demasiado político.
Y finalmente la historia del cura envenenado en plena misa, cayendo con espasmos tras darle un sorbo al vino de consagrar, algo que no se le hubiera ocurrido ni a los guionistas de CSI ni al mejor Almodóvar. Supongo que es cierto cuando dicen que la realidad supera la ficción.
Tengo más noticias de este tipo. Otro día las pongo. Saludos.

































